Un catálogo es una buena manera de mostrar a nuestros clientes los productos que pueden adquirir en nuestra tienda o los servicios que ofrecemos. Un aspecto importante es el acabado físico, así que si quieres resultados buenos, ponte en manos de una buena imprenta en Badajoz para que te asesoren sobre los distintos materiales que puedes utilizar.
En cuanto al diseño y contenido, para que el catálogo esté completo debe tener, al menos, las siguientes informaciones:
Nombre y referencia
Dale un nombre al producto que atraiga al cliente o describa lo que es. Si tienes varios objetos de una misma categoría, puedes añadir un número de referencia para que el cliente pueda solicitarlo rápidamente.
Descripción
Debes contar todas las características del producto: materiales, medidas, disponibilidad… toda la información que pueda necesitar el cliente pero de manera concisa y breve. Debe ser lo suficientemente completa para que se haga una idea, pero no demasiado densa como para que se canse leyendo. En el caso de que ofrezcamos servicios u ofertas, la descripción debe contemplar todos los aspectos y restricciones, como por ejemplo, acumulación con otros servicios o descuentos, de manera clara y visible.
Precio
Es muy importante añadir el precio de cada artículo, bien por unidad o bien por lotes si vendes al por mayor. En muchas ocasiones, los clientes desechan los catálogos porque no aparecen los precios y no pueden comparar el presupuesto con otras empresas. Si no pones el precio puedes perder potenciales clientes, ¿vas a dejarlos escapar?
Imágenes de calidad
Además de la descripción del producto es muy conveniente añadir una imagen para que se vea el producto. Ésta debe ser de calidad para dar mayor seriedad a la empresa y que el cliente pueda observar algunos detalles del producto mientras decide su compra o no. Si lo que ofrecemos son servicios debemos utilizar imágenes propias o buscar un banco de fotos que nos proporcione el material que más se asemeje a nuestra oferta de manera que no parezca publicidad engañosa.