Por motivos laborales o de estudios, es habitual que tengas que proceder a imprimir documentos en color y eso, como es lógico, supone tener que hacerle frente a un gasto considerable. Y es que todos sabemos que los cartuchos y tóners en color son más caros que los “blanco y negro”.
Los fabricantes de cartuchos de impresoras optan por lanzar al mercado versiones XL de sus productos para evitar que sus clientes puedan arruinarse. No obstante, no se debe pasar por alto que hay otra serie de medidas que puedes acometer para lograr el mismo objetivo:
- Confiar en los productos compatibles que están a la venta, que disponen de un precio más barato y ofrecen un servicio impecable.
- A la hora de imprimir, optar también por hacer uso de las versiones más económicas, que se pueden seleccionar en el ordenador, para que así la impresora no consuma tanta tinta.
